China logra la primera emersión de una mariposa en el espacio y avanza en la investigación biológica en microgravedad
- Fabián Pizarro Arcos
- 3 mar
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El equipo consiguió que una mariposa completara su metamorfosis en el espacio, dentro de un ecosistema experimental lanzado en diciembre de 2025
Por Fabián Pizarro Arcos
Este espacio es una alianza con CCTV+
Un grupo de investigadores chinos anunció un hito científico en el estudio de la biología espacial: la emersión exitosa de una mariposa desde su crisálida en la órbita terrestre. El logro fue alcanzado por un equipo de la Universidad de Chongqing, que desarrolló un ecosistema experimental capaz de sostener el proceso completo de metamorfosis en condiciones de microgravedad.

La crisálida fue enviada al espacio el 13 de diciembre de 2025 a bordo del cohete portador Kuaizhou-11 Y8. El lanzamiento transportó una pequeña carga útil especialmente diseñada para albergar un ecosistema autosuficiente, donde se desarrolló el experimento. El objetivo principal era estudiar cómo afectan las condiciones espaciales —como la microgravedad, la radiación y las variaciones ambientales— a los procesos biológicos complejos.
Para garantizar el éxito de la misión, el profesor Xie Gengxin lideró múltiples rondas de selección hasta determinar que las mariposas del género Papilio, conocidas comúnmente como macaones, eran las candidatas ideales. Estas crisálidas demostraron poseer una resistencia adecuada tanto a las vibraciones extremas del lanzamiento como a las dos semanas de oscuridad e inmovilidad previas al despegue.
“El día del lanzamiento se producen vibraciones muy intensas. Por eso, al seleccionar a los animales, teníamos que elegir una especie capaz de soportar no solo el impacto del despegue, sino también el periodo de dos semanas de oscuridad e inmovilidad previas al lanzamiento. Finalmente, descubrimos que las crisálidas de mariposa eran un objetivo relativamente ideal”, explicó Qiu Dan, ingeniero jefe adjunto del experimento.
El corazón del proyecto fue la cabina de carga útil denominada “Shennong Kaiwu 2”, concebida como un microecosistema cerrado. Este dispositivo funcionó como el “hogar espacial” de las crisálidas, integrando elementos vegetales y microorganismos para crear un entorno equilibrado.
Según detalló Xie Gengxin, ingeniero jefe de la carga útil del experimento, el sistema incorporó hojas de plantas de pimiento capaces de realizar fotosíntesis cuando recibían luz solar, generando oxígeno para la mariposa en desarrollo. Además, el suelo contenía microorganismos que contribuían a mejorar la calidad del sustrato, regular los niveles de oxígeno y dióxido de carbono, y purificar el aire dentro del módulo.
“Gracias a las hojas de la planta de pimiento, cuando la luz solar resplandece, puede realizar la fotosíntesis y producir oxígeno para la pequeña mariposa. También incorporamos algunos microorganismos al suelo. Por un lado, ayudan a mejorar la tierra; por otro, regulan los niveles de oxígeno y dióxido de carbono, y además purifican el aire”, explicó Xie.
El éxito de la metamorfosis representa un avance relevante para la investigación sobre la vida en el espacio, particularmente en lo relacionado con la creación de sistemas biológicos autosostenibles. Este tipo de estudios resulta clave para futuras misiones espaciales de larga duración, incluyendo proyectos de estaciones espaciales ampliadas o eventuales viajes tripulados a la Luna y Marte.
Los datos obtenidos permitirán profundizar en la comprensión de cómo los organismos vivos se adaptan a la microgravedad, así como en el diseño de ecosistemas cerrados que integren plantas, microorganismos y animales en equilibrio dinámico.
El experimento marca un paso más en la exploración científica china en el ámbito espacial, combinando biología, ingeniería y tecnología de soporte vital en un entorno extremo.




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