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Cuju: el deporte chino que dio origen al fútbol hace más de 2.300 años

  • infochileenchina
  • hace 1 día
  • 3 min de lectura

Mucho antes de que el fútbol moderno se consolidara en Inglaterra, la antigua China ya practicaba el Cuju, un deporte con reglas, equipos organizados y porterías que hoy es reconocido por la FIFA como el principal antecedente histórico del fútbol.


Por Fabián Pizarro Arcos


Mucho antes de los estadios repletos, las transmisiones televisivas y las grandes estrellas del fútbol mundial, en la antigua China ya existía un deporte que reunía a jugadores organizados en equipos, con posiciones definidas, reglas y un balón que debía impulsarse únicamente con los pies.


Su nombre era Cuju, que literalmente significa "patear una pelota", y sus primeros registros datan de alrededor del 280 a. C., hace más de 2.300 años. Hoy, este antiguo juego es considerado por la FIFA como el precursor más antiguo del fútbol moderno.


El origen del fútbol en la antigua China


Los primeros documentos sobre el Cuju fueron hallados en la actual ciudad de Zibo, ubicada a unos 380 kilómetros al sur de Beijing. Allí, antiguos manuales militares describen este juego como parte del entrenamiento físico de los soldados.


El objetivo era simple, pero exigente: dos equipos debían introducir una pelota de cuero, de entre 30 y 40 centímetros de diámetro y rellena con plumas o pieles, en la portería rival sin utilizar las manos.


El Cuju no solo fortalecía la condición física de los militares, sino que también fomentaba la coordinación, el trabajo en equipo y la estrategia.


Un deporte con posiciones y equipos organizados


Con el paso del tiempo, el Cuju evolucionó hasta convertirse en una disciplina sorprendentemente similar al fútbol actual.


Los equipos contaban con portero, defensas, mediocampistas y delanteros. Cada conjunto utilizaba vestimentas con colores distintivos, mientras que el capitán llevaba un sombrero ceremonial con las alas rígidas para diferenciar su liderazgo dentro del campo.


Inicialmente, los partidos se disputaban entre soldados y durante las celebraciones de cumpleaños del emperador, pero el deporte comenzó a expandirse rápidamente.


La época dorada del Cuju


Durante la dinastía Han (206 a. C.-220 d. C.), el Cuju dejó de ser una actividad exclusivamente militar y se popularizó entre la población.


Posteriormente, bajo la dinastía Tang (618-907), el deporte alcanzó un importante nivel de desarrollo. El antiguo balón relleno de plumas fue sustituido por uno inflado con aire y de doble capa, mejorando considerablemente su comportamiento durante el juego.


También aparecieron nuevos tipos de porterías y la entonces capital imperial, Chang'an, llegó a contar con numerosos campos de Cuju, tanto en residencias privadas como en palacios imperiales.


Los primeros jugadores profesionales


El mayor auge llegó durante la dinastía Song (960-1279), cuando el crecimiento económico y urbano impulsó aún más la popularidad del deporte.


En ese período comenzaron a surgir jugadores profesionales, clubes organizados y exhibiciones públicas, transformando al Cuju en una actividad con características comerciales, varios siglos antes del nacimiento del fútbol profesional en Europa.


Incluso los emperadores eran grandes aficionados al deporte y financiaban equipos para competir en la corte imperial.


El declive de un deporte milenario


La desaparición del Cuju comenzó durante la dinastía Ming (1368-1644). Diversos cambios sociales, políticos y culturales hicieron que la práctica fuera perdiendo popularidad hasta desaparecer gradualmente después de más de dos mil años de historia.


Aunque el fútbol moderno fue codificado en Inglaterra durante el siglo XIX, la FIFA reconoció oficialmente en 2004 que el Cuju constituye el antecedente más antiguo conocido del fútbol, basándose en registros históricos que documentan su práctica más de dos milenios antes del nacimiento de este deporte en Europa.


Este reconocimiento convirtió a China en la cuna del precursor del fútbol moderno, un legado histórico que sigue despertando interés entre historiadores, deportistas y aficionados de todo el mundo.

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