top of page
  • infochileenchina

Vivir en China bajo el “Cero Covid”: Yo lo viví

Actualizado: 1 ene


Por Fabián Pizarro


Entre junio y noviembre de este año viví en Beijing. Viví seis meses en una China distinta a la que había conocido por primera vez en el año 2019. Para ingresar al país China tuve que hacer una estricta cuarentena de 14 días en un hotel en Cantón, pasar los estrictos controles médicos diarios que incluían PCR cada 24 horas y aprender a convivir con esta nueva realidad que intuía no sería fácil.


Cuando llegué a Beijing el número de contagios diarios eran entre 15 a 25 personas, en Chile en cambio había más de 10 mil contagios diarios como promedio. Una diferencia abismal si la comparamos en base al número de habitantes que tiene cada país. A pesar de esos bajos números de contagiados, en la capital China me encontré con una realidad totalmente distinta a la que vivía en mi país. En China, las medidas sanitarias eran muy estrictas, todos debíamos hacernos PCR cada 3 días y tener al día la aplicación de trazabilidad Health Kit. Con esta aplicación, que estaba conectada con los resultados de tus exámenes, debías escanear un código QR en cada lugar que visitaba. Era tu pasaporte para moverte por Beijing.


Reconozco que al comienzo todo esto fue tedioso, pero poco a poco me di cuenta que el mecanismo funcionaba y funcionaba bien. Nunca, desde el comienzo de la pandemia, me había sentido tan seguro. Recorría las calles de la ciudad con la tranquilidad de que era casi imposible contagiarme, y la verdad que eso era impagable.


Durante los últimos tres años, China ha protegido bien la vida y la salud de sus ciudadanos, de eso no cabe duda. Lo vi y lo presencié. La promesa del Presidente Xi Jinping y del Gobierno Chino de siempre prevalecerá la vida humana antes que la economía se cumplió. Cerrar una ciudad como Shanghai es fue una medida extrema, pero confirma esa premisa.

Según cifras entregadas por el Gobierno chino, más del 90% de su población está vacunada, esto significa, según palabras de autoridades que “está preparada para contrarrestar el ataque cuando finalmente vuelva a abrir”. También, y es algo de lo que las autoridades se sienten orgullosas, durante estos tres años de pandemia han evitado la muerte de millones de compatriotas.


Hoy China vive un momento complejo en términos de contagio, y el gobierno se dio cuenta de que, dada la naturaleza de las sub variantes del virus Omicron BF7, sería casi imposible romper por completo las cadenas de transmisión. Dado ese panorama, era hora de una nueva estrategia, y decidieron flexibilizar las medidas sanitarias. El anuncio que fue aplaudido por gran parte del mundo, aunque no estuvo ajeno a las controversias.


La pregunta es ¿Por qué levantar ahora las medidas y no antes? El sistema de salud de China ha mejorado y preparado enormemente para esta instancia, el país tiene suficientes vacunas y medicamentos para combatir la pandemia, y alrededor del 66% de las personas de 80 años o más en la parte continental de China han sido vacunadas por completo, y si a esto se suma que la economía es sana a pesar de que las cifras de crecimiento no son las que todo el mundo quisiera, parecía el momento adecuado.


De acuerdo con el compromiso del gobierno de priorizar vidas, el uso de máscaras sigue siendo obligatorio en lugares públicos y masivo, mientras que las pruebas de PCR son obligatorias para entrar en lugares como escuelas, hogares de ancianos y centros recreativos cerrados.


A pesar de todo esto, es poco probable que el viaje de China hacia la normalidad sea fácil, ya que la cantidad de infecciones aún podría ser grande en las próximas semanas, con una cantidad significativa de casos graves y muertes, dado el tamaño de su población.


El “Gigante asiático” ha triunfado en la lucha contra COVID-19. Como el último país del mundo en levantar restricciones estrictas, tiene el beneficio adicional de aprovechar las experiencias de otros países en la reapertura, sacar lecciones y no repetir errores. Al vivir con el virus, China busca continuar con su éxito, y con ello seguir aportando al mundo. Necesitamos una China sana para que la política del “Win win” siga su camino y nos beneficie a todos.




0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page