Bajo el mar: China prueba centros de datos submarinos para impulsar la inteligencia artificial
- Fabián Pizarro Arcos
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Una cápsula tecnológica frente a la costa de Hainan abre una nueva frontera en infraestructura digital: procesamiento de datos bajo el océano, con enfriamiento natural y menor consumo energético.
Por Fabián Pizarro Arcos

A unos 40 metros de profundidad en el mar del sur de China, frente a la isla de Hainan, una cápsula de acero sellada procesa datos en condiciones extremas. Se trata de un experimento tecnológico impulsado por la empresa china Hailanyun, que busca transformar la infraestructura digital en plena expansión de la inteligencia artificial.
La lógica detrás del proyecto es aprovechar el océano como sistema de enfriamiento natural. En los centros de datos tradicionales, el control térmico puede representar hasta el 40% del consumo energético total. Sin embargo, el entorno marino permite reducir significativamente ese gasto, eliminando la necesidad de sistemas intensivos de aire acondicionado y disminuyendo el uso de agua dulce. Según reportó Scientific American, esta estrategia responde al creciente consumo energético que exige la expansión de la IA a nivel global.
El proyecto en Hainan ya cuenta con módulos instalados en el lecho marino. De acuerdo con el medio South China Morning Post, una de estas cápsulas pesa más de 1.300 toneladas —equivalente a cerca de 1.000 automóviles— y opera en un entorno sellado, sin oxígeno ni polvo, lo que reduce el desgaste del hardware y mejora su eficiencia operativa.
Además del ahorro energético, el modelo apunta a una mayor sostenibilidad. Informes recogidos por Wired señalan que el uso del océano puede reducir drásticamente la energía destinada al enfriamiento, mientras que otros análisis, como los publicados por TechRepublic, destacan el potencial de integrar estas instalaciones con energías renovables offshore, como la eólica marina. https://www.wired.com/story/china-dives-in-on-the-worlds-first-wind-powered-undersea-data-center/

No obstante, el proyecto aún no está completamente consolidado a escala industrial. Muchas de las cifras que circulan —como la capacidad de procesar millones de imágenes en segundos o los ahorros energéticos proyectados— corresponden a estimaciones o escenarios potenciales. En ese sentido, análisis como los publicados por Forbes advierten que, si bien la eficiencia podría ser significativamente mayor que en tierra, los resultados definitivos dependerán de su implementación a gran escala.
El plan contempla expandir esta tecnología mediante la instalación de múltiples cápsulas submarinas en la misma zona, lo que podría configurar una red de centros de datos bajo el mar. De concretarse, marcaría un cambio relevante en la forma en que se construye la infraestructura digital global, en un contexto donde la demanda por procesamiento de datos crece de manera exponencial.
Aunque todavía en fase de desarrollo, el experimento de Hainan posiciona a China en la vanguardia de la innovación tecnológica aplicada a la sostenibilidad. Más que una solución definitiva, representa una apuesta estratégica que podría redefinir el futuro de los centros de datos en el mundo.




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