BYD lidera ventas en Brasil con 14.900 unidades y consolida el avance de los autos eléctricos chinos
- Fabián Pizarro Arcos
- hace 5 días
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La automotriz china se convirtió en la marca más vendida del segmento minorista en abril, superando a gigantes tradicionales y marcando un nuevo récord en el mayor mercado de América Latina.
Por Fabián Pizarro Arcos

La automotriz china BYD alcanzó un nuevo hito en su expansión internacional al convertirse en la marca más vendida en el mercado minorista de vehículos en Brasil durante abril, consolidando su presencia en la mayor economía de América Latina.
Según informó la agencia de noticias Xinhua, la compañía comercializó 14.900 unidades en ese segmento, superando por estrecho margen a Volkswagen, que registró 14.800 vehículos en el mismo período.
Al considerar todos los canales de venta, incluidos los acuerdos con grandes clientes como empresas de alquiler, BYD se ubicó en el quinto lugar del mercado brasileño, por detrás de Fiat, Volkswagen, General Motors y Hyundai. No obstante, la empresa china logró un récord mensual de 18.500 unidades vendidas en el país.
El crecimiento de BYD en Brasil ha sido impulsado principalmente por el modelo eléctrico Dolphin Mini, que lidera el segmento minorista desde hace tres meses y sumó 5.900 unidades en abril, así como por los modelos híbridos de la familia Song, con 4.100 vehículos comercializados.

“Tener un automóvil eléctrico parecía un sueño distante para la mayoría de la población hasta hace poco tiempo y hoy esa opción ya es una realidad para cientos de miles de personas”, afirmó Alexandre Baldy, vicepresidente sénior de BYD en Brasil, destacando la rápida adopción de nuevas tecnologías en el mercado local.
El ascenso de la compañía ha sido particularmente acelerado. Tras ingresar al mercado brasileño en abril de 2022, BYD logró posicionarse en el octavo lugar en el ranking general de ventas en 2025, evidenciando su rápida expansión y el creciente interés por los vehículos eléctricos en la región.
Este desempeño refleja no solo la competitividad de las automotrices chinas en el extranjero, sino también una transformación estructural en la industria automotriz global, marcada por la transición hacia tecnologías más limpias y sostenibles.




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