China acelera la revolución de los robots humanoides: de los laboratorios a los hogares y supermercados
- Fabián Pizarro Arcos
- hace 16 horas
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La industria avanza hacia la comercialización masiva, con aplicaciones concretas en servicios domésticos, retail y gastronomía, impulsadas por inteligencia artificial y aprendizaje por imitación.
Por Fabián Pizarro Arcos
Este espacio es una alianza con CCTV+

La industria de robots humanoides en China está dando un salto decisivo: de la experimentación tecnológica a la aplicación concreta en la vida cotidiana. En distintas ciudades del país, estas máquinas comienzan a integrarse en entornos reales como hogares, supermercados y servicios gastronómicos, marcando el inicio de una nueva etapa en la automatización inteligente.
En Beijing, la startup Spirit AI está desarrollando sistemas de aprendizaje por imitación que permiten a los robots replicar con precisión tareas humanas. Un ejemplo concreto es su aplicación en la preparación de ingredientes para el tradicional hot pot, donde los robots son entrenados mediante dispositivos portátiles para copiar movimientos y manipular alimentos con exactitud.
El avance no se limita a entornos industriales o experimentales. En Shenzhen, uno de los principales polos tecnológicos del país, los robots humanoides ya están comenzando a ingresar a los hogares como asistentes de apoyo al trabajo doméstico. Allí, su entrenamiento se centra en tareas cotidianas como ordenar objetos, limpiar espacios y clasificar residuos.
Hu Bowen, ingeniero de X Square Robot, explica que estos sistemas están diseñados para mejorar de forma autónoma a partir de la práctica. “Pueden recoger objetos como botellas, frascos o papeles y depositarlos en la basura. A medida que realizan tareas domésticas, optimizan sus modelos y fortalecen sus algoritmos, lo que les permite desempeñarse cada vez mejor”, señala.
En paralelo, el sector retail también está incorporando esta tecnología. Robots diseñados para reponer productos en supermercados son entrenados para reconocer artículos, manipularlos y ubicarlos correctamente en estanterías. Este proceso requiere una combinación de visión artificial, bases de datos y habilidades de agarre en constante evolución.
Pan Guoping, responsable de algoritmos en Zerith Robotics, destaca la eficiencia del entrenamiento basado en grandes modelos de datos. “Con un modelo preentrenado, solo necesitamos unos 30 minutos y alrededor de 20 muestras para que el robot aprenda. Luego puede generalizar: por ejemplo, reconocer distintas marcas de papas fritas como un mismo producto, independientemente de su envase”, explica.

Este avance en la capacidad de generalización es clave para la expansión comercial de los robots humanoides, ya que les permite adaptarse a múltiples escenarios sin necesidad de programación específica para cada caso.
Desde la industria, las proyecciones son claras. Yang Wei, gerente de marca de Zerith Robotics, estima que alcanzar un nivel de inteligencia comparable al humano en múltiples dimensiones podría tomar entre cinco y diez años. Sin embargo, subraya que el ritmo actual de desarrollo es acelerado. “Esperamos ver casos pioneros de aplicación comercial en uno o dos años, gracias al avance en inteligencia artificial y la consolidación de modelos de negocio viables”, afirma.
Con estos avances, China no solo consolida su liderazgo en robótica, sino que también redefine el concepto de automatización. Los robots humanoides ya no son una promesa futurista: comienzan a ser parte del presente, transformando la forma en que se trabaja, se consume y se vive.




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