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China inaugura el canal de Pinglu: la nueva ruta que acerca su interior al Sudeste Asiático de 134,2 km

infochileenchina
hace 2 horas
2 min de lectura

El canal permitirá el paso de buques de hasta 5.000 toneladas y podría reducir entre un 18% y un 30% los costos logísticos en determinadas rutas.


Por Fabián Pizarro Arcos


China puso oficialmente en funcionamiento el canal de Pinglu, una de sus mayores obras de infraestructura logística de los últimos años y una nueva salida hacia el mar para las provincias del interior del país.


La vía comenzó a operar el 16 de septiembre en la región autónoma de Guangxi. Con una longitud de 134,2 kilómetros, conecta la red fluvial del suroeste chino con el golfo de Beibu —también conocido como golfo de Tonkín— y, desde allí, con las principales rutas marítimas del Sudeste Asiático.


Según informó El País, el proyecto requirió una inversión de unos 72.700 millones de yuanes, alrededor de 10.000 millones de dólares, y constituye el primer canal río-mar construido bajo coordinación nacional desde la fundación de la República Popular China en 1949.


Más de 560 kilómetros menos para llegar al mar


La importancia del canal está directamente relacionada con la geografía del sur de China. Tradicionalmente, gran parte de las mercancías transportadas por los ríos de esta zona debían desplazarse hacia el este, llegar hasta Guangzhou y posteriormente regresar por vía marítima hacia el oeste.


Pinglu permite ahora dirigir las cargas directamente hacia el sur y salir al mar a través de Guangxi. El nuevo recorrido puede reducir en más de 560 kilómetros la navegación interior respecto de la ruta tradicional.


Las autoridades estiman además que la infraestructura podría disminuir los costos logísticos entre un 18% y un 30%, dependiendo de las rutas y cargas, y generar ahorros anuales superiores a 5.000 millones de yuanes.


Buques de hasta 5.000 toneladas


El canal fue construido bajo el estándar de vía navegable interior Clase I y está preparado para recibir embarcaciones de hasta 5.000 toneladas.


Uno de los mayores desafíos de ingeniería fue superar las diferencias de altura existentes a lo largo del recorrido. Para ello se construyeron tres grandes complejos de esclusas: Madao, Qishi y Qingnian, que permiten salvar un desnivel acumulado de aproximadamente 65 metros.


La infraestructura incorpora además tecnologías como BeiDou, computación en la nube y sensores de internet de las cosas para controlar niveles de agua, movimientos de embarcaciones, operaciones de las esclusas y logística.


Una nueva conexión entre China y la ASEAN


El canal forma parte del Nuevo Corredor Internacional Tierra-Mar Occidental, una red que integra ferrocarriles, carreteras, puertos y vías navegables para conectar las provincias del interior chino con los mercados internacionales.


Regiones como Yunnan, Guizhou, Sichuan y Chongqing podrán utilizar esta nueva salida hacia el golfo de Beibu mediante conexiones ferroviarias y fluviales con Guangxi.


El impacto también apunta al comercio con la ASEAN. El primer día comenzaron a funcionar nuevas conexiones, incluida una ruta internacional entre Nanning y Can Tho, Vietnam. Unos 30 cargueros navegaron por Pinglu durante la jornada inaugural transportando materiales de construcción, carbón, minerales, acero y fertilizantes.


El desafío ahora será comprobar si los volúmenes de carga, servicios portuarios y conexiones terrestres permiten materializar las reducciones de costos proyectadas.


Especialistas señalan que el desempeño de las mercancías a granel será una de las principales pruebas comerciales para la nueva infraestructura.



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