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China convierte el desierto de Gansu en un gran centro de energía verde

  • infochileenchina
  • hace 11 minutos
  • 2 min de lectura

La provincia noroccidental construye su mayor instalación fotovoltaica en un solo emplazamiento. El proyecto forma parte de la estrategia china para aprovechar sus regiones desérticas y transportar electricidad limpia hacia los principales centros urbanos e industriales.


Por Fabián Pizarro Arcos


China continúa transformando sus extensas zonas desérticas en grandes centros de producción de energía renovable. En la provincia de Gansu, decenas de equipos trabajan simultáneamente en la construcción de una instalación fotovoltaica que se convertirá en la mayor de su tipo desarrollada en un único emplazamiento dentro de la región.


El proyecto se levanta en el desierto de Tengger, considerado el cuarto más grande de China. Sus condiciones naturales, caracterizadas por una fuerte radiación solar, grandes extensiones de terreno y baja densidad poblacional, permiten instalar miles de paneles para producir electricidad a gran escala.


Una vez finalizada, la planta podría generar anualmente la energía necesaria para cubrir el consumo de cerca de un millón de personas, según informó CGTN.


Gansu supera los 80 millones de kilovatios renovables


La capacidad instalada de energías renovables de Gansu ya superó los 80 millones de kilovatios. Este volumen permite generar varias veces la cantidad de electricidad que consume la propia provincia, convirtiéndola en un territorio estratégico para el sistema energético chino.


Gansu posee abundantes recursos solares y eólicos, pero gran parte de la demanda eléctrica del país se concentra a miles de kilómetros de distancia, especialmente en las ciudades y centros industriales del este.


Para resolver esta diferencia geográfica, China desarrolla una red de transmisión eléctrica de alto voltaje capaz de transportar grandes cantidades de electricidad durante largas distancias. De esta manera, la energía producida en los desiertos del noroeste puede llegar hasta las regiones más pobladas y económicamente activas.


Energía limpia entre las dunas


La construcción de plantas solares en zonas desérticas permite utilizar terrenos con condiciones difíciles para otras actividades económicas. Los paneles fotovoltaicos convierten directamente la radiación solar en electricidad, sin consumir combustibles fósiles durante la generación.


Sin embargo, estos proyectos también requieren planificación ambiental. La instalación de infraestructura debe considerar los ecosistemas desérticos, el movimiento de las dunas, la disponibilidad de agua para las labores de mantenimiento y las condiciones extremas de temperatura y viento.


En diferentes regiones de China, algunos parques renovables combinan la producción eléctrica con iniciativas para controlar la desertificación, reducir el desplazamiento de arena y recuperar determinadas áreas degradadas.


El noroeste impulsa la transición energética china


El desarrollo de Gansu forma parte de una estrategia más amplia para construir grandes bases solares y eólicas en desiertos y zonas áridas. Estas instalaciones buscan fortalecer la seguridad energética, reducir las emisiones y aumentar la participación de fuentes limpias en la matriz eléctrica.


El desafío no consiste únicamente en instalar más paneles. China también necesita ampliar sus redes, mejorar el almacenamiento y coordinar una producción que cambia según las condiciones meteorológicas.


Con esta transformación, Gansu está pasando de ser una provincia alejada de los principales centros de consumo a convertirse en uno de los grandes proveedores de electricidad verde de China. El desierto de Tengger, históricamente asociado a un entorno hostil, comienza así a desempeñar un nuevo papel en la transición energética del país.



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