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China enciende el mayor parque eólico en aguas profundas y marca un nuevo salto energético global

  • Fabián Pizarro Arcos
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Ubicado en el mar Amarillo, combina tecnología de precisión, energías limpias y construcción en condiciones extremas, consolidando el liderazgo chino en transición energética,


Por Fabián Pizarro Arcos


Este espacio es una alianza con CCTV+



China acaba de dar un paso decisivo en la carrera global por la energía limpia. Un parque eólico marino, construido en las aguas más profundas desarrolladas hasta ahora por el país, entró en pleno funcionamiento en el mar Amarillo, marcando un hito tanto en ingeniería como en generación sustentable.


El proyecto, liderado por la empresa estatal China Huaneng Group, cuenta con una capacidad instalada total de 504 megavatios y está compuesto por 42 turbinas eólicas de 12 MW cada una, consolidándose como una de las infraestructuras offshore más avanzadas del mundo. Pero más allá de las cifras, el verdadero salto está en la tecnología.


Uno de los elementos más innovadores del parque es el uso de estructuras de cimentación tipo jacket, una especie de torre reticulada de cuatro pilotes que alcanza hasta 83,9 metros de altura, convirtiéndose en las más altas de su tipo en China. Estas estructuras permiten garantizar estabilidad en condiciones geológicas complejas y en aguas profundas, uno de los mayores desafíos de la energía eólica marina.


A esto se suma un nivel de precisión pocas veces visto en este tipo de proyectos. Según explicó Wang Jinshou, gerente del proyecto, el sistema de navegación satelital BeiDou permitió alcanzar precisión milimétrica en la instalación de pilotes, reduciendo además el tiempo de montaje de cada turbina de 48 a solo 29 horas.


“Con tecnología inteligente logramos optimizar cada fase del proceso. A plena capacidad, el parque generará cerca de 1.700 millones de kilovatios-hora al año, lo que permitirá ahorrar aproximadamente 500.000 toneladas de carbón”, señaló.


El despliegue tecnológico no termina ahí. Un sistema colaborativo que integra drones y campos magnéticos artificiales fue clave para completar el tendido de 95,6 kilómetros de cables submarinos, una operación compleja en condiciones marinas adversas.


El parque fue conectado a la red eléctrica el pasado 7 de enero, iniciando así su fase operativa completa y aportando energía limpia a gran escala.


Este nuevo desarrollo no solo refuerza la capacidad de China en infraestructura energética avanzada, sino que también envía una señal clara: el país está decidido a liderar la transición hacia energías renovables, incluso en los entornos más desafiantes del planeta.


En un contexto global marcado por la urgencia climática, proyectos como este no solo generan electricidad. Redefinen el estándar de lo que es posible.

 


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