El increíble templo de Hong Kong que esconde 13.000 budas y una escalera con cientos de estatuas doradas
En medio de las montañas de Hong Kong se encuentra el Monasterio de los Diez Mil Budas, un santuario que ofrece una experiencia única entre naturaleza, historia y espiritualidad.
Por Fabián Pizarro Arcos

Hong Kong es mundialmente conocido por sus impresionantes rascacielos, modernos centros comerciales y su intensa actividad financiera. Sin embargo, lejos del bullicio de sus calles, existe un lugar que sorprende a quienes buscan descubrir el lado más espiritual y tradicional de esta región administrativa especial de China.
Se trata del Monasterio de los Diez Mil Budas (Ten Thousand Buddhas Monastery), ubicado en Sha Tin, en los Nuevos Territorios de Hong Kong. Aunque su nombre hace referencia a diez mil figuras, el recinto alberga aproximadamente 12.800 representaciones de Buda, una cifra que habitualmente se redondea a 13.000.
Una escalera rodeada de cientos de figuras doradas

Uno de los mayores atractivos del monasterio es el camino que conduce hasta sus instalaciones principales. Para llegar, los visitantes deben subir más de 400 escalones por una pendiente rodeada de centenares de estatuas doradas.
Cada figura posee expresiones, posturas y características diferentes. Algunas representan personajes sonrientes, mientras otras muestran gestos de meditación, serenidad o sabiduría. Muchas de estas esculturas corresponden a arhats, discípulos que han alcanzado la iluminación según la tradición budista.
Este recorrido convierte la visita en una experiencia visual extraordinaria, especialmente para quienes disfrutan de la fotografía, la arquitectura y las tradiciones asiáticas.
La historia de un monasterio construido con perseverancia
El monasterio fue fundado por el maestro budista Yuet Kai, quien llegó a Hong Kong durante la primera mitad del siglo XX.

Su construcción comenzó en 1949 y el complejo principal quedó terminado durante la década de 1950, gracias al esfuerzo de sus seguidores.
Uno de sus espacios más impresionantes es el salón principal, cuyas paredes están cubiertas por miles de pequeñas figuras doradas de Buda, cuidadosamente distribuidas en hileras.
El recinto también cuenta con una pagoda de nueve pisos, pabellones, terrazas y esculturas religiosas que reflejan distintas expresiones del budismo chino.
Aunque se conoce como monasterio, actualmente no funciona como una comunidad monástica tradicional.
El fundador del templo permanece cubierto de oro en su interior

Uno de los aspectos más sorprendentes del Monasterio de los Diez Mil Budas es que su fundador, el maestro budista Yuet Kai, fallecido en 1965, permanece en el interior del santuario. Su cuerpo fue preservado mediante un proceso de momificación y posteriormente recubierto con una capa dorada, siguiendo una tradición de veneración religiosa.
Sus restos se encuentran en una urna de cristal dentro del salón principal, rodeados de miles de pequeñas figuras doradas de Buda. Esta particularidad convierte al monasterio en un lugar especialmente significativo para los fieles, quienes consideran al maestro Yuet Kai una figura fundamental en la historia espiritual del recinto.
Un tesoro cultural que sorprende en Hong Kong
Según la Oficina de Turismo de Hong Kong, el complejo ocupa aproximadamente 6.000 metros cuadrados y constituye uno de los atractivos religiosos más singulares del territorio.
Su salón principal y su pagoda recibieron protección patrimonial de grado III en 2010, reconociendo su importancia histórica y arquitectónica.
El lugar también conserva un importante vínculo con su fundador, cuyos restos se encuentran en el salón principal.
Desde sus terrazas, los visitantes pueden contemplar parte del paisaje urbano de Sha Tin, donde los edificios residenciales contrastan con las montañas que rodean el santuario.
Entre templos, estatuas doradas y vegetación, este santuario demuestra que Hong Kong es mucho más que rascacielos: también es historia, cultura y espiritualidad milenaria.




Comentarios