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Los canales al paraĆ­so perdido: Suzhou, la ā€œVenecia Chinaā€

  • FabiĆ”n Pizarro Arcos
  • 30 abr 2023
  • 5 min de lectura

Con una historia de mĆ”s de 2.500 aƱos, la ā€œVenecia Chinaā€ es un destino turĆ­stico imperdible en el ā€œGigante asiĆ”ticoā€.


Por Mariana Guerrero, creadora y editora de la revista Amigos de Uruguay y China


Cuando pisas por primera vez las tierras extranjeras que estĆ”s visitando sientes una adrenalina totalmente desconocida hasta el momento… e intriga, ganas de conocerlo todo, curiosidad que se desborda en nuestro interior. AsĆ­ pisaba por primera vez la ciudad de Suzhou en el aƱo 2006. En aquella Ć©poca no conocĆ­a nada de China y muy poco de su idioma, habĆ­a escuchado los rumores pasajeros que la llamaban la ā€œVenecia chinaā€. Esto impulsó aĆŗn mĆ”s mi curiosidad y me adentrĆ© a conocerla.


Para la nota mental, Suzhou estƔ a una hora en tren desde ShanghƔi en la provincia de Jiangsu, los nombres de sus calles no aparecen en las guƭas; aventurarse en estas condiciones supone un reto por partida doble para el extranjero: descifrar el nombre de las vƭas en un alfabeto plausible y averiguar si se corresponde con el misterioso pasaje en el que te encuentras.


El centro de Suzhou ha sobrevivido (o casi) al devenir de las épocas y el modernismo. Los caprichos tecnológicos que invaden las enormes ciudades chinas aún se mantienen a raya en esta Venecia china. Demuestra que todavía quedan rincones que el masivo consumo no logró conquistar.


Con estas condiciones y todo el conocimiento que un mapa turístico me podía proveer llegué por primera vez a una fÔbrica textil en China. Siempre me había preguntado cómo serían estas fÔbricas, que tan grandes eran, ¿serían tan imponentes sus maquinarias como cuentan? Recuerdo con linda extrañeza que el dueño de la fÔbrica era una mujer, su marido el encargado. Este conversaba en inglés con los extranjeros mientras les hacía un recorrido por el lugar. Gracias a la amabilidad que caracteriza al pueblo chino, me llevaron a conocer los principales lugares turísticos a la vez que me contaban su historia. Me maravillaba la naturaleza que descubría, los jardines de delicados diseños y sus serenos estanques, una increíble paz que nunca había visitado.



La historia de sus aguas

Fundada en el 514 a.C. por el rey He Lü; el pueblo chino intentó dominar las desafiantes corrientes de agua y ponerlas a su servicio, lo que resultó en un equilibrio entre la convivencia humana y la natural: una de las ciudades mÔs bellas de Asia. Por tanto, su historia se remonta a mÔs de 2.500 años, naciendo como una ciudad de canales fluviales en lo que circulaba un importante centro político, industrial y comercial. Suzhou fue un notable paso de la Ruta de la Seda y por ello todavía se mantienen ciertos negocios tradicionales vinculados a lo textil.


Suzhou ha logrado una armonĆ­a entre su significativo desarrollo comercial con su imperante naturaleza. Una misión sumamente difĆ­cil en estas Ć©pocas, pero mantiene su reputación de ā€œCiudad de los Jardinesā€, ā€œciudad acuĆ”ticaā€, ā€œciudad de los canalesā€, respetando el Gran Canal que fluye por la citadina humanidad. El paisaje fluvial rodeado de los coloridos jardines hacen a una imagen de una hermosura indescriptible.


De esta forma, Suzhou presume sus indómitos y extraordinarios jardines al mundo, como canales al paraĆ­so perdido. Los mĆ”s visitados son el JardĆ­n del León (LĆ­n YuĆ”n), el JardĆ­n del Retiro de la pareja (Ŏu YuĆ”n) y, siendo el favorito de los turistas, el JardĆ­n del Administrador (ZhuōzhĆØng YuĆ”n).


Sobre los aƱos 1500, en adelante, la DinastĆ­a Ming construyó la osadĆ­a natural del jardĆ­n ZhuōzhĆØng YuĆ”n que deja atónito a cualquier espectador. Este es el mayor jardĆ­n privado de Suzhou. Se divisan tres partes que se intercomunican entre sĆ­ a travĆ©s de puentes, calles sinuosas, laberintos de piedras, bosques de bambĆŗes y estanques sobre los que reposan los suaves lotos.


A su vez, en una zona escarpada con colinas, arroyos y bosques de bambú se encuentra un curioso museo de bonsÔis. Se trata del Jardín de la Familia Bao (Shexian). Una majestuosa construcción entre la naturaleza que demuestra cómo el arte y la cultura milenaria se hacen uno en China.


AdemÔs de los mencionados, en su época de mayor esplendor Suzhou llegó a tener 400 jardines rodeados por estos pasajes fluviales, de los cuales se conservan 80 y 10 de ellos abiertos al público.



El recorrido


Cuando emprendemos esta aventura por los jardines de Suzhou nos asalta la temible -y real- idea de que no vamos a poder visitarlos a todos. Así que ”prepÔrense! porque su visita recién comienza y serÔ en partida doble. En mi caso, sentí que no podía dejar de visitar la calle Shantang, que tiene mÔs de dos mil años de historia, y disfrutar de la gastronomía del lugar. Comprar unos ricos té es de mis mimos al alma favoritos.



Lo que mÔs me llamó la estación fue atestiguar, entre esta milenaria calle peatonal, un local de Mcdonald's. A mi regreso, en el año 2017 -la segunda parada obligatoria-, había pasado 11 años sin visitar mi querida Suzhou y toda la ciudad había cambiado muchísimo. No solo estaba aquel local de fast food, también, se le había sumado mÔs estaciones de tren, líneas nuevas de subte, hoteles con escaparates modernos, nuevos shoppings. Pero, aún entre esa multitud modernista, reconocí la misma paz en sus jardines.


Aunque Suzhou no era la misma de hace 11 aƱos, al igual que mi vida, habĆ­a cambiado bastante, seguĆ­a manteniendo su mĆ”gica esencia. Ɖramos como dos amigas que se volvĆ­an a encontrar y se mostraban sus historias.


En este recorrido hay dos calles que no te pueden faltar: Ping Jiang Road y Shan Tang Jie. Ambas gozan de una respetable admiración debido a las encantos que presentan.


Ping Jiang Road se exhibe bajo un manto de hermosos farolillos de colores se descubren las casas de madera empotradas en el tiempo, dentro de un antiguo pavimento empedrado, las tiendas de seda, los aromƔticos tƩ y las tƭpicas tienditas callejeras. Un ambiente que se degusta con un delicioso dulce de regaliz o el legendario pastel de luna (tradicionalmente elaborado para celebrar la Fiesta del Medio OtoƱo). Ping Jiang Road conserva la imagen de un pasado remoto que resiste los cambios que habƭa visto cuando lleguƩ. Luego, la calle Shan Tang Jie se destaca por convivir junto a uno de los canales mƔs populares, lo cual impacta visualmente y expone la estampa de Suzhou por excelencia.


Como les habĆ­a vaticinado, Suzhou no se descubre en un solo viaje -aunque las guĆ­as garanticen lo contrario-. Existen maravillas imperdibles como la Colina del Tigre y la Pagoda del Templo Norte, o las Pagodas Gemelas (Luohanyuan Shuangta) y el Templo del Misterio (Xuanmiao Guan). Un destino que nos sorprende a cada tramo.


Mis queridos amigos lectores, este es un lugar que te enajena de todo, sin un Ć”pice de dudas te deslumbran. Un destino desafiante, polifacĆ©tico y sugerente. Tal como algunos refranes populares mencionan: ā€œen el Cielo hay un paraĆ­so, en la Tierra estĆ”n Suzhou y Hangzhouā€.
















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