top of page

Shanghái realiza el primer implante comercial de interfaz cerebro-computadora del mundo

  • infochileenchina
  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

La tecnología china busca que personas con lesiones de la médula espinal recuperen movimientos de agarre. El sistema ya fue incorporado al seguro médico local de Shanghái.


Por Fabián Pizarro Arcos

Este espacio es una alianza con CCTV+


Shanghái alcanzó un nuevo hito en el desarrollo de la neurotecnología al completar la primera cirugía comercial del mundo para implantar una interfaz cerebro-computadora destinada a compensar la pérdida de movilidad de la mano.


La intervención se realizó el 13 de julio en el Hospital Huashan, afiliado a la Universidad Fudan. El paciente sufrió una lesión en la médula espinal durante un accidente de tránsito ocurrido hace diez años, lo que afectó su capacidad de prensión y redujo su autonomía para realizar actividades cotidianas.


“Mi mayor sueño es poder subir escaleras y abrir los dedos de la mano derecha. Una mejor recuperación mejoraría mi calidad de vida. Quiero recuperarme”, señaló el paciente, identificado por su apellido Xu.


¿Cómo funciona la interfaz cerebro-computadora?


El dispositivo utilizado es el sistema NEO —sigla de Neural Electronic Opportunity—, desarrollado por la empresa china Neuracle Medical Technology.


La tecnología registra las señales neuronales generadas cuando el paciente intenta mover la mano. Posteriormente, un sistema informático interpreta esas señales y las transforma en instrucciones dirigidas a un dispositivo externo, como un guante asistido, que facilita los movimientos de agarre.


Antes de la intervención, el equipo médico utilizó resonancia magnética funcional y modelos de la estructura de la corteza cerebral para identificar con precisión el lugar donde debían colocarse los electrodos.


Durante la cirugía, las pruebas mostraron que el sistema captaba señales cerebrales epidurales estables y de buena calidad. Después del procedimiento, el paciente permanecía con sus signos vitales estables.


“Esperamos que esta intervención le permita realizar movimientos de agarre que sean de ayuda en su vida diaria”, explicó Chen Liang, subdirector del Departamento de Neurocirugía del Hospital Huashan.


De la aprobación médica a la aplicación clínica


El sistema recibió el certificado de registro como dispositivo médico en China el 13 de marzo de 2026. Cuatro meses después, Shanghái emitió la primera prescripción para su utilización y realizó el primer implante tras su aprobación comercial.


El producto está destinado principalmente a pacientes de entre 18 y 60 años con tetraplejia provocada por determinadas lesiones cervicales de la médula espinal. Sus electrodos se colocan mediante un procedimiento mínimamente invasivo y transmiten las señales de forma inalámbrica.


Mao Ying, presidente del Hospital Huashan, indicó que la recopilación de datos en condiciones reales permitirá perfeccionar la tecnología, aumentar su seguridad y ampliar gradualmente el número de pacientes beneficiados.


El sistema NEO también fue incorporado al programa de seguro médico local de Shanghái, facilitando su transición desde la experimentación hacia la atención sanitaria.


Los especialistas advierten, sin embargo, que el implante no genera resultados inmediatos. La recuperación requiere entrenamiento, rehabilitación y adaptación del dispositivo a las señales cerebrales de cada paciente.


El procedimiento representa un avance significativo para la neurotecnología china y abre nuevas alternativas de tratamiento para personas con lesiones medulares y graves limitaciones motoras.




Comentarios


bottom of page