Wang Yi define la diplomacia china para 2026: diálogo con EE. UU., apoyo al Sur Global y defensa de la cooperación con América Latina
- Fabián Pizarro Arcos
- 8 mar
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El canciller chino delineó las prioridades diplomáticas del país para el próximo año ante más de 1000 periodistas en el marco de las “Dos Sesiones”.
Por Fabián Pizarro desde Beijing
En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, conflictos regionales y disputas comerciales, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, presentó este 8 de marzo en Beijing las principales líneas de la política exterior del país para 2026.

La intervención se realizó durante una conferencia de prensa en el marco de la Cuarta Sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional, parte central de las llamadas “Dos Sesiones”, el principal evento político anual de China. Ante centenares de periodistas chinos y extranjeros, el canciller expuso la visión diplomática de Beijing en un momento que describió como especialmente complejo para el sistema internacional.
Desde el inicio de su intervención, Wang Yi enfatizó que China busca ofrecer “estabilidad y certeza en un mundo turbulento”, una frase que resumió el tono general de la conferencia. Según explicó, la diplomacia china seguirá orientada a promover la cooperación internacional, el desarrollo económico y el fortalecimiento del multilateralismo.
Diálogo con Estados Unidos en medio de la rivalidad estratégica
Uno de los temas más observados de la conferencia fue la relación entre China y Estados Unidos, considerada por muchos analistas como el eje central del equilibrio geopolítico global.
Wang Yi afirmó que la falta de diálogo entre ambas potencias podría conducir a malentendidos y errores de cálculo, por lo que Beijing considera fundamental mantener abiertos los canales de comunicación.
El canciller señaló que China está dispuesta a fortalecer el contacto con Washington y avanzar hacia una relación más estable, aunque subrayó que este proceso debe basarse en el respeto mutuo y la gestión responsable de las diferencias.
Al referirse al futuro del vínculo bilateral, indicó que cualquier mejora dependerá de que ambas partes trabajen en la misma dirección y preparen cuidadosamente los encuentros de alto nivel.
Este enfoque refleja la posición que China ha defendido en los últimos años: competir en determinados ámbitos, pero evitando que la rivalidad derive en una confrontación abierta.
América Latina: cooperación sin presiones externas
Otro de los momentos destacados de la conferencia fue la respuesta de Wang Yi sobre la relación entre China y América Latina y el Caribe.
El canciller afirmó que la elección de socios internacionales corresponde exclusivamente a los países de la región, subrayando que los recursos de América Latina pertenecen a sus pueblos y que el desarrollo de cada país debe ser decidido por sus propios ciudadanos.
Aunque no mencionó directamente a Estados Unidos, el mensaje fue interpretado como una respuesta a las crecientes presiones geopolíticas en torno a la presencia económica y diplomática de China en la región.
Wang Yi señaló que la cooperación entre China y América Latina se basa en los principios de igualdad, beneficio mutuo y respeto a la soberanía, y recordó que el Foro China-CELAC se ha consolidado como una plataforma clave para fortalecer esos vínculos. Según explicó, en la última reunión ministerial del foro se lanzaron cinco programas de cooperación centrados en desarrollo, solidaridad, civilización, paz e intercambio entre pueblos.
El canciller también subrayó que la cooperación entre China y América Latina no está dirigida contra terceros países y que no debería verse afectada por interferencias externas.
El Sur Global como actor central del nuevo orden internacional

Uno de los conceptos más recurrentes en la conferencia fue el del Sur Global, al que Wang Yi describió como una fuerza creciente dentro de la economía y la política mundial.
El canciller recordó que, en las últimas cuatro décadas, la participación de los países del Sur Global en la economía mundial ha aumentado desde el 24 % hasta más del 40 %, lo que refleja su creciente influencia.
En este contexto, afirmó que “el corazón de China está con el Sur Global” y que el país se considera parte de ese conjunto de naciones en desarrollo. Wang destacó que plataformas como BRICS, el G7+China y la Organización de Cooperación de Shanghái permiten fortalecer la cooperación entre economías emergentes y dar mayor voz a estos países en la gobernanza global.
Según el canciller, el ascenso del Sur Global representa uno de los cambios más importantes en la estructura del sistema internacional contemporáneo y contribuirá a la construcción de un mundo más multipolar.
Defensa del multilateralismo y del papel de la ONU
En su intervención, Wang Yi también dedicó varios pasajes a defender el papel del multilateralismo y de las instituciones internacionales. El canciller señaló que, aunque la Organización de las Naciones Unidas enfrenta desafíos, sigue siendo el principal marco para abordar los problemas globales.
“Sin la ONU, el mundo sería peor”, afirmó, al tiempo que llamó a fortalecer su autoridad y evitar la creación de estructuras paralelas que debiliten el sistema internacional. Según Wang, los asuntos globales deben ser discutidos y resueltos por todos los países, y no por pequeños grupos o bloques excluyentes.
Esta postura refleja la visión de China de un orden internacional más equilibrado, en el que las economías emergentes tengan una mayor participación en la toma de decisiones globales.
La Franja y la Ruta como instrumento de desarrollo
Otro de los temas abordados fue la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el ambicioso programa de conectividad global impulsado por China desde 2013. Wang Yi señaló que, en el marco del nuevo XV Plan Quinquenal (2026-2030), la diplomacia china continuará promoviendo el desarrollo de alta calidad de esta iniciativa.
El canciller explicó que China buscará ampliar las redes de comercio, fortalecer la conectividad y facilitar la cooperación económica con países socios.
Además, destacó que el país seguirá trabajando para mantener estables y fluidas las cadenas industriales y de suministro internacionales, en un contexto de creciente incertidumbre económica global.
Más que presentar la Franja y la Ruta como una simple iniciativa de infraestructura, Wang la describió como una plataforma más amplia de cooperación económica y desarrollo compartido.
Globalización y crítica al proteccionismo
En el plano económico, Wang Yi defendió con fuerza la globalización y criticó el aumento del proteccionismo en la economía internacional.
Según el canciller, las políticas de desacople económico y tecnológico no solo perjudican a otros países, sino también a quienes las impulsan. Para ilustrar esta idea, utilizó una metáfora: intentar frenar la globalización mediante barreras comerciales es como “apagar un fuego con leña”, ya que termina agravando el problema.
También comparó el proteccionismo con encerrarse en una habitación oscura, que puede proteger del viento, pero impide que entren la luz y el aire. Wang señaló que los desafíos económicos globales solo pueden resolverse mediante una globalización más inclusiva y una gobernanza económica más justa.
Facilidades de visado y apertura internacional
El canciller también destacó las medidas adoptadas por China para facilitar los intercambios internacionales. Actualmente, el país ha concedido exención unilateral de visado a 50 países y ha firmado acuerdos de exención mutua con 29 naciones.
Gracias a estas políticas, el 73 % de los visitantes extranjeros ingresó a China sin visa el año pasado, lo que refleja el esfuerzo por impulsar los intercambios turísticos, culturales y económicos.
Wang Yi indicó que el gobierno continuará perfeccionando estas políticas para hacer más sencillo viajar, trabajar o estudiar en China.
Una narrativa diplomática de estabilidad
Más allá de los temas específicos abordados, la conferencia de Wang Yi dejó en claro el mensaje que Beijing quiere transmitir al mundo en 2026. China busca proyectarse como un actor que promueve estabilidad, cooperación y desarrollo en un escenario internacional cada vez más fragmentado.
La diplomacia china combina así varios objetivos: gestionar la rivalidad con Estados Unidos, fortalecer sus vínculos con América Latina y otras regiones del Sur Global, defender el multilateralismo y mantener una economía global abierta.
En palabras del propio canciller, el objetivo es que China continúe desempeñando un papel constructivo en el sistema internacional, contribuyendo a un mundo más equilibrado y multipolar.
Con esta conferencia de prensa, Beijing dejó claro que su política exterior seguirá guiándose por una combinación de firmeza estratégica, apertura económica y búsqueda de cooperación internacional, en un momento en que el equilibrio global atraviesa profundas transformaciones.




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