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Agricultura inteligente en China: máquinas autónomas y datos transforman el campo

  • Fabián Pizarro Arcos
  • hace 3 horas
  • 2 Min. de lectura

El uso de inteligencia artificial, robots y navegación satelital está revolucionando la producción agrícola, aumentando la eficiencia y optimizando el uso de recursos.


Por Fabián Pizarro Arcos


Este espacio es una alianza con CCTV+


China está viviendo una profunda transformación en su sector agrícola, impulsada por la incorporación de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, la automatización y el uso de sistemas de navegación satelital. Estas innovaciones están cambiando la forma en que se siembra, fertiliza y cosecha, dando paso a una agricultura más eficiente, precisa y sostenible.


En los campos del sur del país, específicamente en la ciudad de Guangzhou, ya operan tractores eléctricos autónomos guiados por el sistema de navegación satelital BeiDou, el equivalente chino del GPS. Estas máquinas pueden trabajar de forma continua y con alta precisión, reduciendo la intervención humana y optimizando los tiempos de producción.


El avance no se limita a la maquinaria. Según explica Wei Hongbo, subdirector del Laboratorio de Ingeniería para Equipos Agrícolas Inteligentes de la Academia de Ciencias de China, los cultivos están siendo gestionados mediante un ecosistema tecnológico integrado. Este incluye sensores del Internet de las Cosas (IoT) capaces de detectar plagas, monitorear condiciones climáticas y analizar el estado del suelo en tiempo real.


“Esto permite tomar decisiones inteligentes durante todo el proceso productivo, desde la siembra hasta la cosecha”, señala el especialista.


Uno de los cambios más significativos se observa en el análisis del suelo. Tradicionalmente, los agricultores debían extraer muestras manualmente y enviarlas a laboratorios, un proceso lento y limitado en cobertura. Hoy, robots equipados con tecnología de escaneo avanzado recorren los campos realizando tomografías del suelo, generando mapas detallados de nutrientes en toda la parcela.


Gracias a esta tecnología, cada terreno se divide en cuadrículas de 10 por 10 metros, lo que permite medir con precisión los niveles de nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio. Además, se puede clasificar la “salud” del suelo en distintas categorías, identificando con exactitud las zonas que requieren intervención.


Por ejemplo, en algunos análisis se ha detectado que más del 5% de la tierra presenta deficiencia de fósforo, información clave para aplicar fertilización de manera focalizada y evitar el uso excesivo de insumos.


Este enfoque de agricultura de precisión no solo mejora el rendimiento de los cultivos, sino que también reduce costos, minimiza el impacto ambiental y optimiza el uso de recursos naturales.


La combinación de maquinaria autónoma, inteligencia artificial y análisis de datos posiciona a China como uno de los líderes mundiales en la modernización del sector agrícola. Un modelo que no solo busca aumentar la productividad, sino también avanzar hacia una agricultura más inteligente, sostenible y adaptada a los desafíos del futuro.



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