China crea una escuela para robots humanoides: aprenden a limpiar, ordenar y trabajar como personas
Shenzhen impulsa un innovador centro de entrenamiento donde robots con inteligencia artificial practican tareas domésticas y laborales. La iniciativa busca acelerar su incorporación a fábricas, hogares y comercios.
Por Fabián Pizarro Arcos

China está llevando el desarrollo de los robots humanoides a una nueva etapa. En Shenzhen, uno de los principales polos tecnológicos del país, una innovadora escuela permite que máquinas equipadas con inteligencia artificial aprendan a realizar tareas cotidianas mediante entrenamiento práctico en escenarios que reproducen ambientes reales.
La iniciativa forma parte de una estrategia destinada a transformar los avances de laboratorio en aplicaciones comerciales e industriales, acercando la robótica a actividades que hasta ahora dependen principalmente del trabajo humano.
El proyecto funciona dentro de la Comunidad de Innovación en Inteligencia Incorporada Jubaopen, inaugurada en septiembre en el distrito de Bao'an.
Este espacio reúne empresas, investigadores y desarrolladores que trabajan en mejorar las capacidades de los robots mediante datos obtenidos directamente de situaciones reales.
Robots que aprenden a realizar tareas domésticas
La escuela cuenta con habitaciones, cocinas, baños y otros espacios diseñados para reproducir actividades de la vida diaria.
En estos ambientes, los robots practican movimientos como recoger botellas de agua, ordenar ropa, transportar objetos y desplazarse entre muebles.
Los técnicos humanos realizan previamente determinadas acciones mientras los sistemas recopilan información sobre sus movimientos.
Posteriormente, las máquinas utilizan esos datos para aprender a ejecutar las mismas tareas.
El entrenamiento se repite numerosas veces, permitiendo identificar errores y mejorar progresivamente la precisión de los movimientos.
La información recopilada se procesa y clasifica para alimentar los modelos de inteligencia artificial que controlan los robots.
Shenzhen apuesta por la inteligencia incorporada
La llamada inteligencia incorporada combina algoritmos de inteligencia artificial con sistemas físicos capaces de interactuar con el entorno.

A diferencia de los programas digitales tradicionales, estos robots deben interpretar información visual, reconocer objetos, mantener el equilibrio y ejecutar movimientos coordinados.
Shenzhen se ha convertido en uno de los principales centros chinos de esta industria.
La ciudad alberga más de 1.100 empresas relacionadas con la inteligencia incorporada, mientras que el distrito de Bao'an concentra más de 600 compañías vinculadas con inteligencia artificial y robótica.
Esta concentración empresarial facilita la cooperación entre fabricantes de componentes, desarrolladores de software y empresas dedicadas a construir robots completos.
Una industria que crece a gran velocidad
Los datos publicados sobre Shenzhen muestran el dinamismo del sector.
Durante 2025, la producción de robots humanoides y sistemas relacionados registró un incremento interanual del 83,1 %, mientras que el valor industrial de la robótica local superó los 240.000 millones de yuanes, aproximadamente 35.700 millones de dólares.
Sin embargo, uno de los principales desafíos sigue siendo conseguir que las máquinas funcionen de manera segura y confiable fuera de los laboratorios.
Por eso, la escuela busca reducir los costos de entrenamiento y facilitar las pruebas en situaciones cotidianas.
El objetivo es avanzar hacia su utilización en fábricas, comercios y hogares.
Con iniciativas como Jubaopen, China busca convertir los robots humanoides en herramientas de uso práctico, ampliando las posibilidades de una industria que podría transformar numerosos sectores productivos.
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