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China y Estados Unidos reconstruyen por primera vez un caballo prehistórico extinto hace miles de años

infochileenchina
hace 7 minutos
2 min de lectura

Los investigadores lograron recrear en tres dimensiones la apariencia completa del Equus ovodovi, una antigua especie de caballo cuyos fósiles fueron descubiertos hace más de un siglo.


Por Fabián Pizarro Arcos


Un equipo conjunto de científicos de China y Estados Unidos logró reconstruir por primera vez la apariencia completa del Equus ovodovi, una especie extinta de caballo prehistórico cuya verdadera apariencia había permanecido como una incógnita científica durante más de 100 años.


La Universidad de Jilin, ubicada en el noreste de China, presentó el 10 de septiembre la reconstrucción tridimensional del animal, que muestra una criatura de pelaje marrón y dimensiones similares a las de un burro. El proyecto fue desarrollado por el Laboratorio de Bioarqueología de esa universidad en colaboración con la empresa estadounidense Evolutio LLC


Fósiles de unos 40.000 años


Los primeros fósiles conocidos de este antiguo caballo fueron encontrados en una cueva del suroeste de Siberia, Rusia, correspondientes al Pleistoceno tardío, hace aproximadamente 40.000 años.


El problema para los investigadores era que los restos encontrados inicialmente consistían principalmente en fragmentos de mandíbulas y dientes, sin disponer de un cráneo completo. Posteriormente aparecieron fósiles relacionados en Siberia, el noreste de China y otras regiones, pero la fragmentación de los restos dificultaba determinar cómo era realmente el animal. 


El avance decisivo comenzó en 2022, cuando investigadores de la Universidad de Jilin y de la Universidad del Noroeste de Agricultura y Silvicultura consiguieron obtener datos genómicos de alta calidad procedentes de fósiles del Equus ovodovi


Del ADN antiguo a una reconstrucción 3D


A partir de esa información genética, los investigadores chinos trabajaron en 2026 con especialistas estadounidenses para comparar los fósiles con especies actuales del género Equus, entre ellas el asno salvaje asiático y el caballo doméstico.


El equipo reconstruyó primero la estructura ósea, posteriormente desarrolló digitalmente la musculatura y finalmente recreó la apariencia exterior del animal. El resultado permitió obtener por primera vez una representación integral de cómo habría lucido esta especie. 


Cai Dawei, profesor del Laboratorio de Bioarqueología de la Universidad de Jilin, explicó que el proyecto permitió integrar en una misma cadena de investigación la identificación genética, el análisis de la morfología ósea y la reconstrucción tridimensional. El ADN antiguo resulta especialmente importante cuando las características de los fósiles no permiten diferenciar claramente especies únicamente mediante su morfología. 


Una cuarta rama dentro del género Equus


La investigación también aportó información sobre la evolución del animal. De acuerdo con la Universidad de Jilin, los resultados respaldan que Equus ovodovi constituye un cuarto subgénero independiente dentro de Equus, además de los grupos asociados con caballos, cebras y asnos.


Los análisis sitúan su divergencia evolutiva aproximadamente entre 2,7 y 2,3 millones de años atrás y muestran una relación genética más cercana con asnos y cebras que con los caballos domésticos. La especie habría sobrevivido hasta la Edad del Bronce antes de extinguirse. 


Además de resolver una incógnita paleontológica, el proyecto constituye un ejemplo de cómo la combinación de ADN antiguo y reconstrucción digital 3D puede transformar restos fósiles fragmentarios en representaciones visuales útiles para estudiar y divulgar la evolución de especies desaparecidas.


 

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