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Así era su rostro hace 8.000 años: China reconstruye la cara de un hombre prehistórico

infochileenchina
hace 2 horas
2 min de lectura

Investigadores combinaron antropología física y tecnología 3D para recrear el rostro de un habitante de Jiahu, un importante asentamiento del Neolítico en la provincia de Henan.


Por Fabián Pizarro Arcos


Un hombre que vivió hace más de 8.000 años vuelve a tener un rostro visible. Investigadores chinos presentaron en Zhengzhou una reconstrucción facial elaborada a partir de restos humanos encontrados en el yacimiento arqueológico de Jiahu, ofreciendo una nueva manera de acercarse a los habitantes prehistóricos de China.


La escultura fue revelada el martes 29 de septiembre y combina el estudio de los huesos con herramientas digitales de alta precisión. El resultado permite transformar evidencias arqueológicas en una representación que el público puede observar directamente.

Un rostro reconstruido con ciencia y tecnología


Según Xinhua, el trabajo fue desarrollado por investigadores del Instituto Provincial de Patrimonio Cultural y Arqueología de Henan y del laboratorio de bioarqueología de la Universidad de Jilin.


Los especialistas combinaron antropología física y reconstrucción facial tridimensional. Wang Wei, director del instituto de Henan, destacó que el proyecto representa una aplicación significativa de métodos científicos en arqueología y facilita visualizar a las personas que habitaron Jiahu.


La reconstrucción constituye una aproximación científica a su apariencia. Su valor está en conectar el análisis de los restos con una imagen comprensible para quienes visitan una exposición o conocen el descubrimiento.


¿Quién era este hombre?


El análisis identificó al individuo como un hombre de entre 25 y 30 años al morir. Los investigadores estimaron estas características mediante la forma de la pelvis y el desgaste de los dientes.


Zhu Hong, profesor del laboratorio de bioarqueología, describió un cráneo ovalado, con arco superciliar prominente y pómulos marcados. Su rostro habría sido anguloso y relativamente plano, con una nariz de tamaño moderado.


Según el especialista, estos rasgos reflejan características físicas habituales entre las poblaciones prehistóricas de las Llanuras Centrales de China. Los huesos aportan así información sobre un individuo y también sobre las comunidades de su tiempo.


Cómo recrearon sus facciones


El equipo recopiló datos tridimensionales de alta resolución para construir un modelo detallado del cráneo.


Después utilizó 28 puntos clave y examinó las zonas de inserción muscular para definir los contornos faciales. Considerando la edad estimada al morir, incorporó arrugas sutiles y una barba de apariencia natural.


Estos detalles completan la representación, aunque deben entenderse como parte del proceso reconstructivo. La escultura no equivale a una fotografía conservada del pasado: presenta una interpretación fundamentada en las evidencias disponibles.


Jiahu: una ventana a la China prehistórica


Ubicado en el condado de Wuyang, Jiahu es un asentamiento del Neolítico temprano cuya antigüedad se sitúa aproximadamente entre 9.000 y 7.500 años.


El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York destaca que sus viviendas, hornos, cerámicas, herramientas de piedra y hueso, y especialmente sus flautas óseas, ofrecen evidencias de una sociedad compleja y culturalmente rica.


La reconstrucción añade una dimensión humana a ese conjunto de hallazgos. Junto a los objetos que fabricaron y utilizaron sus habitantes, ahora aparece una aproximación al rostro de uno de ellos.


Para el público, el descubrimiento convierte una distancia de miles de años en un encuentro visual. Para la arqueología, muestra cómo las tecnologías digitales pueden ayudar a comunicar el conocimiento del pasado sin perder de vista las evidencias que lo sostienen.


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