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Confucio, el influyente pensador y su importante legado en la cultura China


Por Fabián Pizarro


El budismo, el taoísmo y el marxismo son sin duda alguna de las mayores influencias que ha tenido en su historia en el pensamiento Chino, sin embargo, las ideas de Confucio (551 a.C. a 479 a.C.) han estado por encima de todas ellas a lo largo de los años.


En las siguientes líneas intentaremos narrar quién fue y cuál es su enorme influencia en el gigante asiático.


Confucio


El 28 de septiembre 551 a.C nace en Lu K’ung Chung-ni (“Maestro Kong”), el reconocido filósofo, al cual los primeros misioneros jesuitas en china llamaron “Confucio”.

Su vida comienza marcada por el fallecimiento de su padre cuando apenas tenía tres años. Con su familia casi en la pobreza, Confucio recibió una esmerada educación, esto a pesar de que en esos años la convulsionada China estaba en medio de una época marcada por el caos y la guerra.


Sus primeros trabajos fueron como profesor y en la administración pública. Como maestro trabajó en centros de enseñanza donde los hijos de la nobleza aprendían, entre otras cosas, a escribir y calcular. Luego pudo establecer su propia escuela. Allí hizo hincapié en enseñar la importancia de cuidar y preservar los valores familiares, pues consideraba que era esencial para crear una sociedad estable. Como administrativo tuvo a su cargo la inspección de graneros y ganado, incluso llegó a alcanzar el rango de ministro de Justicia. Dimitió del cargo años más tarde, ya que no estaba de acuerdo con la política que seguía el príncipe.


Su amor por la enseñanza llevó a Confucio a conseguir nuevos aprendices, muchos de ellos provenientes de familias de escasos recursos e incluso indigentes, pues él creía firmemente que la educación debía ser un bien común y no solo para los niños de familias adineradas. Unas de sus frases más destacadas, llamadas Analectas, es “Donde hay educación no hay distinción de clases”, como consiga Eldiario.es


Su amor por la enseñanza, sus reflexiones y su fama fueron creciendo por toda China. Así, cerca de los 50 años viajó por diversos lugares instruyendo a sus discípulos. Su fama como hombre de saber y carácter, con gran veneración hacia las ideas y costumbres tradicionales, pronto se propagó.


La esencia de sus enseñanzas se condensa en la buena conducta en la vida, el buen gobierno del Estado (caridad, justicia y respeto a la jerarquía), el cuidado de la tradición, el estudio y la meditación. Las máximas virtudes son: la tolerancia, la bondad, la benevolencia, el amor al prójimo y el respeto a los mayores y antepasados.


Cinco clásicos de la enseñanza


Existen cinco libros clásicos que Confucio recopiló para sus alumnos: El libro de la poesía (Shījīng) , El libro de las mutaciones (Yìjīng), El Libro de la Historia (Shūjīng), El registro del rito (Lǐjīng) y Anales de primavera y otoño (Chūnqiū).

Confucio basó su método de enseñanza a través de estos clásicos, en él transmitió a sus discípulos y compatriotas el deber de comportarse como nobles seres humanos.

Cada uno de estos clásicos contiene una virtud que él procuró divulgar para mantenerla en el tiempo:

  • Li: La conducta ritual adecuada. Se basa en la práctica de los buenos modales y el respeto de las costumbres tradicionales.

  • Ren: La humanidad y la benevolencia. Simboliza la bondad hacia las personas que rodean nuestro entorno.

  • YI: La justicia y rectitud. Se refiere al alma y su relación con la honestidad y la justicia.

  • XIN: La confiabilidad. Tiene relación con representar la fidelidad, sinceridad y veracidad, tanto con nosotros mismos como hacia las demás personas.

  • Zhi: La sabiduría. Esta virtud invita a aprender a diferenciar entre el bien y el mal de nuestras acciones.

Junto a lo anterior, podemos agregar que su obra promueve el amor hacia los padres y la naturaleza; el respeto por los ancianos, el orden político, social, religioso y la búsqueda constante de la armonía espiritual.


Analectas de Confucio


Las Analectas (en chino Lún Yŭ o 论语, que significa literalmente "discusión sobre el significado de las palabras") recogen diversas charlas que Confucio dio a sus discípulos, así como las discusiones que mantuvieron entre ellos. Fueron escritas durante el Periodo de Primavera y Otoño (722-481 a.C.), y hasta el día de hoy siguen teniendo influencia en China, incluso en algunos países asiáticos.



El confucianismo es una de las corrientes ideológicas más importantes de la antigua China. En siete décadas de vida, el autor destacó por sus principios y no fue hasta la dinastía Han -entre los años 206 a.C. y 220 d.C.- que su pensamiento se transformó en un sistema ético de comportamiento y gobernanza. Desde entonces, sus enseñanzas han influido en dos milenios de historia, destacando por sobre todo su compromiso con el orden, sin ser éste impuesto por la guerra, sino con el desarrollo armonioso de la educación.


A la fecha, el legado de Confucio sigue en los programas escolares del gobierno chino y los valores de orden, jerarquía y compromiso están tan vigentes como en sus inicios.



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