top of page

Wang Yi recibe a delegación bipartidista del Senado estadounidense en Beijing

  • Fabián Pizarro Arcos
  • hace 17 horas
  • 2 Min. de lectura

La visita marca el primer viaje de senadores estadounidenses a China desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y es vista por Beijing como una señal clave para estabilizar la relación bilateral.


Por Fabián Pizarro Arcos


En un contexto de tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas entre las dos mayores potencias del mundo, China recibió este jueves 7 de mayo en Beijing a una delegación bipartidista de senadores del Congreso de Estados Unidos, encabezada por la senadora estadounidense Dianes, en lo que representa la primera visita oficial de legisladores estadounidenses al país asiático desde que Donald Trump volvió a asumir la presidencia del país norteamericano.


Durante la reunión, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, destacó el “importante significado simbólico” de la visita y aseguró que Beijing espera que este encuentro permita “construir nuevos puentes de comunicación, explorar nuevas áreas de cooperación y aportar un nuevo impulso a la estabilidad y el desarrollo sostenible de las relaciones chino-estadounidenses”.


Según el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi subrayó que las relaciones entre China y Estados Unidos “no solo afectan al bienestar de ambos pueblos, sino también a la estabilidad del panorama mundial”. En esa línea, reiteró que la política china hacia Washington mantiene una postura de “respeto mutuo, coexistencia pacífica y cooperación mutuamente beneficiosa”.


El canciller chino recordó además que el presidente Xi Jinping y el presidente Donald Trump han sostenido varias conversaciones telefónicas durante el último año, las que —según Beijing— han servido para “calibrar la dirección de las relaciones bilaterales en momentos críticos”.


Wang Yi también insistió en que China “no seguirá la antigua senda de la hegemonía tras alcanzar el poder” y reafirmó que el país continuará apostando por el “desarrollo pacífico” y el “socialismo con características chinas”. Además, pidió a Estados Unidos observar a China “de manera objetiva”, respetar sus intereses fundamentales y gestionar adecuadamente las diferencias.


El encuentro ocurre en un momento especialmente sensible para las relaciones entre ambas potencias, marcado por disputas comerciales, restricciones tecnológicas, tensiones en torno a Taiwán y una creciente competencia estratégica en Asia-Pacífico. Sin embargo, la visita de esta delegación bipartidista es interpretada por analistas chinos como una señal de que ambos países buscan mantener abiertos los canales políticos de diálogo pese a las diferencias.


La reunión también envía una señal relevante a la comunidad internacional, en momentos en que gran parte del equilibrio económico y geopolítico global depende de la estabilidad entre Beijing y Washington.

 

Comentarios


bottom of page