China afirma que Taiwán “nunca ha sido un país” y defiende la Resolución 2758 de la ONU
La portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, rechazó las declaraciones de Lai Ching-te y sostuvo que la representación de China ante Naciones Unidas quedó resuelta en 1971.
Por Fabián Pizarro Arcos
China reiteró su posición sobre Taiwán y aseguró que la isla “nunca ha sido un país y jamás será uno”. La declaración fue realizada por la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, durante una conferencia de prensa en Beijing.

Según informó el Diario del Pueblo, la vocera respondió a unas declaraciones de Lai Ching-te, quien acusó a China de tergiversar la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas y afirmó que Taiwán es una entidad “soberana e independiente”.
Mao Ning rechazó estas palabras y sostuvo que las autoridades encabezadas por Lai están realizando una interpretación deliberadamente distorsionada de la resolución para promover posiciones separatistas favorables a la llamada “independencia de Taiwán”.
China reafirma el principio de una sola China
La portavoz aseguró que las declaraciones de Lai no modificarán lo que Beijing considera un hecho histórico y jurídico: que ambos lados del estrecho de Taiwán forman parte de una misma China.
También indicó que estos planteamientos no debilitarán el respaldo de la comunidad internacional al principio de una sola China, base sobre la cual la República Popular China mantiene relaciones diplomáticas con numerosos países.
Beijing considera que Taiwán es una parte inalienable de su territorio y se opone a cualquier contacto oficial entre las autoridades taiwanesas y los gobiernos de países que mantienen relaciones diplomáticas con China.
Actualmente, la mayoría de los Estados y Naciones Unidas reconocen a la República Popular China como representante de China, aunque varios países sostienen relaciones económicas, culturales y políticas no oficiales con Taiwán.
¿Qué establece la Resolución 2758?
La Resolución 2758 fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de octubre de 1971. El documento restituyó a la República Popular China todos sus derechos en la ONU, reconoció a los representantes de su Gobierno como los únicos representantes legítimos de China y expulsó a los representantes de Chiang Kai-shek.
Mao Ning afirmó que la resolución solucionó “desde el punto de vista político, jurídico y procesal” la representación de toda China ante Naciones Unidas, incluyendo a Taiwán. Según la interpretación de Beijing, el documento dejó establecido que existe un solo escaño correspondiente a China y que no hay espacio para fórmulas como “dos Chinas” o “una China y un Taiwán”.
El texto de la resolución, sin embargo, no menciona expresamente el nombre de Taiwán ni determina directamente su estatus político. Esa diferencia alimenta actualmente una disputa interpretativa entre Beijing y las autoridades taiwanesas.
Las nuevas declaraciones se producen en medio de persistentes tensiones en el estrecho de Taiwán. China insiste en que la cuestión constituye un asunto interno y una línea roja dentro de sus relaciones internacionales, mientras Lai Ching-te mantiene un discurso centrado en la identidad política y el sistema de gobierno de la isla.




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