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La Fiesta de la Primavera: historia, cultura y celebración del Año Nuevo Chino

  • Fabián Pizarro Arcos
  • hace 19 minutos
  • 6 Min. de lectura

La Fiesta de la Primavera no es solo un conjunto de costumbres populares: es una manifestación profunda de valores culturales, creencias sociales y una sensación arraigada de identidad colectiva.


Por Fabián Pizarro Arcos


La Fiesta de la Primavera —conocida también como Año Nuevo Chino o Chūn Jié (春节)— es la festividad tradicional más importante del calendario chino y uno de los eventos culturales más significativos de Asia Oriental. Marca el final del año lunar y el comienzo de uno nuevo, momento que la comunidad china en todo el mundo aprovecha para reunirse con la familia, despedir lo viejo y dar la bienvenida a lo nuevo.


Celebrada tradicionalmente durante quince días, la Fiesta de la Primavera no es solo un conjunto de costumbres populares: es una manifestación profunda de valores culturales, creencias sociales y una sensación arraigada de identidad colectiva. Simboliza la esperanza, la renovación, la unidad familiar y el respeto por los ancestros.


En este artículo exploramos su origen, cómo se vive en la actualidad, su impacto cultural y los preparativos que las familias llevan a cabo en los diez días previos a la gran festividad.


Orígenes y evolución histórica


El Festival de Primavera hunde sus raíces en prácticas antiguas que datan de miles de años. Aunque no existe una fecha exacta de inicio, los académicos coinciden en que las celebraciones relacionadas con el Año Nuevo se consolidaron durante la dinastía Shang (c. 1600–1100 a.C.), con rituales agrícolas y sacrificios a los antepasados para asegurar buenas cosechas.


Según la tradición, el Festival de Primavera se originó como un rito para honrar a las deidades del cielo, la tierra y los ancestros al terminar un ciclo agrícola y comenzar otro. La palabra china para año, “nián” (年), también está vinculada a mitos populares sobre un monstruo que aterrorizaba a las aldeas al inicio de cada año lunar. Para ahuyentar a esta criatura, las comunidades descubrieron que la luz, el ruido y el color rojo eran eficaces, prácticas que con el tiempo se convirtieron en parte del repertorio festivo.


Este origen legendario está profundamente entrelazado con el simbolismo del calendario lunar chino, que regula no solo la Fiesta de la Primavera, sino también otros festivales importantes a lo largo del año.


Con el paso de los siglos, este acontecimiento se transformó en la mayor migración humana anual del planeta, conocida como Chunyun, durante la cual millones de trabajadores urbanos retornan a sus ciudades natales para estar con sus familias.


La Fiesta de la Primavera hoy: tradiciones y vivencias


En la actualidad, la Fiesta de la Primavera sigue siendo una época en que China —y muchas comunidades asiáticas alrededor del mundo— se congrega para celebrar con una mezcla de tradiciones antiguas y prácticas modernas. Las celebraciones principales se realizan entre el primer día lunar del año y el décimo quinto, culminando con la Fiesta de los Faroles (Yuan Xiao Jie).


Durante la Fiesta de la Primavera, las familias se reúnen para compartir cenas abundantes, intercambiar buenos deseos, vestir ropa nueva, visitar templos y participar en desfiles populares con danza del dragón y danza del león, espectáculos que combinan arte, mitología y expresión comunitaria.


Uno de los aspectos más visibles del festival es la decoración festiva: en cada hogar, negocio y espacio público predominan los colores rojo y dorado, símbolos de buena fortuna y prosperidad. Las calles se llenan de faroles rojos, coplas, banderines y adornos que expresan deseos de felicidad, salud y bienestar para el año entrante.


Los fuegos artificiales, aunque restringidos en muchas zonas urbanas por razones medioambientales, siguen siendo un elemento tradicional en celebraciones rurales y familiares. El Zigong International Lantern Festival, por ejemplo, es un evento que involucra la participación de cientos de artesanos para crear exhibiciones que representan figuras míticas, animales y escenas históricas, expresando la creatividad cultural asociada con el Festival de Primavera.


Importancia cultural y social


La Fiesta de la Primavera encarna valores sociales profundamente arraigados en la cultura china: familia, respeto a los ancestros, armonía social y renovación espiritual. No es simplemente un feriado, sino un momento en que millones de personas revisitan sus raíces, restablecen lazos familiares y compartidos, y proyectan esperanzas para el futuro.


El Festival se reconoce desde 2024 como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, no solo por su antigüedad, sino también por su papel en la cohesión social y la transmisión de saberes culturales, incluyendo rituales, leyendas, danzas, música y gastronomía.



Cuándo se celebra en 2026


En 2026, la Fiesta de la Primavera en China se celebra oficialmente entre el 15 y el 23 de febrero, período durante el cual la mayoría de las empresas y escuelas permanecen en receso para permitir que las personas participen en las celebraciones familiares y comunitarias.


Tradicionalmente, la celebración principal inicia el primer día del primer mes lunar, lo que en 2026 corresponde al 17 de febrero, y se extiende hasta la Fiesta de los Faroles, celebrada quince días más tarde.


Preparativos: día por día antes de la Fiesta de la Primavera (10 días)


Día 10: Limpieza profunda del hogar


Diez días antes de la Fiesta de la Primavera, las familias inician uno de los preparativos más simbólicos y extendidos: la limpieza profunda de la casa. Esta tradición no es solamente doméstica, sino que simboliza la eliminación de la mala suerte, las energías negativas y todo aquello que corresponde al ciclo anterior, facilitando la entrada de buena fortuna y prosperidad para el año venidero.


Según la creencia popular, esta acción prepara tanto el espacio físico como el espiritual para recibir la energía positiva del nuevo año.

 

Día 9: Compra de provisiones y decoración festiva


A nueve días de la celebración, las familias suelen salir de compras para adquirir las provisiones que se utilizarán durante el festival. Esta compra incluye alimentos tradicionales, frutas, dulces, bebidas, sobres rojos y objetos decorativos como faroles, coplas tradicionales (chunlian) y ornamentos rojos que simbolizan buena fortuna y felicidad.


La elección de colores y símbolos no es casual: el rojo representa la prosperidad y la protección contra espíritus malignos, mientras que los motivos de longevidad, felicidad y armonía están presentes en cada adorno.

 

Día 8: Preparación de alimentos tradicionales

Ocho días antes del Año Nuevo, las familias comienzan a preparar los alimentos tradicionales que formarán parte del banquete festivo. Entre los platillos destacados figuran los jiaozi (ravioles chinos), que simbolizan riqueza y prosperidad, y el pescado, cuyo nombre en chino sugiere abundancia.


La preparación anticipada responde no solo a la complejidad de los platillos, sino también al deseo de dedicar el tiempo festivo al encuentro familiar más que a la cocina.


Día 7: Colocación de coplas y adornos rojos


Siete días antes del festival, los hogares colocan coplas de primavera (chunlian) en puertas y ventanas. Estos poemas o frases pintadas en papel rojo expresan deseos de felicidad, prosperidad y buena fortuna.


Además, se instalan faroles rojos y se exhiben caracteres auspiciosos como 福 (fu, “fortuna”), muchas veces pegados al revés para indicar que la fortuna ha llegado.


Día 6: Resolución de deudas y conflictos


Seis días antes del gran día, muchas familias se enfocan en resolver deudas y conflictos pendientes. La idea central es comenzar el nuevo año con un “equipo limpio”: sin cuentas por pagar, sin rencores y con relaciones armoniosas.


Pagos, reconciliaciones y actos de perdón forman parte de esta etapa, que enfatiza el valor de la armonía social y familiar. El objetivo no es solo financiero o pragmático, sino emocional y espiritual.


Día 5: Visita a templos y oraciones por buena fortuna


Cinco días antes del Año Nuevo, muchas personas visitan templos budistas o taoístas para ofrecer oraciones por salud, prosperidad y protección. Estas visitas incluyen la quema de incienso, ofrendas de alimentos y actos de contemplación personal.


Día 4: Preparación de vestimenta nueva


A cuatro días de la Fiesta de la Primavera, es común que las familias preparen ropa nueva para usar en el inicio del año. El vestir ropa nueva simboliza un renacimiento personal y la renovación del ciclo vital.


Día 3: Encuentro familiar anticipado


Tres días antes, los miembros de la familia comienzan a reunirse en sus hogares de origen si viven lejos. Este día puede incluir comidas, intercambios de regalos y la puesta al día entre generaciones, reforzando el valor del reencuentro.


Día 2: Preparación del gran banquete


A solo dos días de la Fiesta de la Primavera, la cocina se convierte en el epicentro familiar. Se prepara el banquete principal, donde cada platillo tiene un significado particular: riqueza, longevidad, abundancia y unidad familiar.


Día 1 (Víspera): Cena de reunión y rituales nocturnos


Finalmente, la víspera del Año Nuevo es la “cena de reunión”, momento cumbre para las familias. Esta comida suele extenderse horas y es comparable, en significado, a la cena de Nochebuena en culturas occidentales.


Después de la cena, las familias permanecen despiertas hasta la medianoche, esperando la llegada del año nuevo lunar y participando en rituales como encender faroles o quemar petardos (cuando es permitido), en un acto simbólico de despedida y bienvenida. 


La Fiesta de la Primavera es mucho más que un festejo: es un momento en que la identidad cultural china se renueva año tras año, integrando las tradiciones más antiguas con las dinámicas de la vida moderna. Desde las profundas limpiezas del hogar hasta la cena de reunión familiar, cada etapa de los preparativos refleja un deseo colectivo de armonía, prosperidad y bienestar.


En 2026, esta celebración tomará especial relevancia al congregar nuevamente a millones en torno a sus hogares y tradiciones familiares, rememorando un legado que ha resistido milenios y sigue siendo un pilar de la cultura china contemporánea.



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